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El mal de las montañas
El mal de las montañas
Regularmente designado bajo las siglas MAM (Mal Agudo de las Montañas), se llama soroche en el Perú... el mal de altura no debe tomarse a la ligera.
No hay ni edad ni condición física particular para sufrir o no de este mal, por eso lo mismo un joven deportista como un anciano puede experimentar algunos desórdenes, o también no experimentar nada de nada... Sin embargo la mayoría de los visitantes que llegan a los Andes sufren los primeros días los síntomas ligeros (o graves) del soroche.
Se considera alta altitud los lugares que se encuentran a más a 3000m por encima del nivel del mar. Se puede decir que una parte no desdeñable del territorio peruano se encuentra en alta altitud, y sobre todo, una grande parte de los lugares más turísticos (Cusco, Puno...).
¿Qué es el mal de altura?
El mal de altura se declara cuando un cuerpo sube a más de 3000m y no presenta una buena adaptación a las nuevas condiciones de vida. Por leyes naturales de la física, la presión atmosférica desciende a medida que uno se eleva en altitud...
Como la presión atmosférica baja, el porcentaje de oxígeno en el aire desciende también. Para ser más preciso, al nivel del mar, se tiene 1015 millibares de presión atmosférica. A 3300 m de altitud, ya no tenemos más que 692 millibars, lo que equivale a una caída del 32%. Es lo mismo con el oxígeno.
No hay por lo general síntomas del soroche a menos de 2500m pero cuando uno sube rápidamente a 2500m, la falta de oxígeno comienza a hacerse sentir. El mal de altura es el resultado simple de una mala oxigenación.
Aparecen entonces los primeros síntomas:
- Jaqueca
- Náuseas
- Pérdidas de equilibrio
- Ahogo con el menor esfuerzo
- Fatiga muscular intensa...
Estos síntomas no son preocupantes y la mayoría de las personas que llegan a más 2500m de altitud los experimentan. En general, se olvidan rápido y el malestar se reduce en dos o tres días.
Los gestos útiles
¿Cuáles son los gestos que hay que hacer una vez llegado a una alta altitud para minimizar los síntomas?
Mejor cuando se puede hacer una subida en varias etapas, de dos o tres días por ejemplo, a altitudes inferiores a los 3000m.
Pero a menudo por cuestiones de tiempo, un viaje incluye conexiones aéreas, lo que hace que se llega directamente a alta altura. En este caso, una vez llegado al hotel, mejor es descansar, no moverse demasiado, no hacer esfuerzos bruscos e inútiles (evitar llevar maletas por ejemplo), no correr bajo ningún pretexto, aunque uno se sienta capaz de hacerlo, por lo menos durante cuatro o cinco días después de llegar a la altura.
No está recomendado comer demasiado los tres primeros días y si se piensa hacer un trek, es necesario residir algunos días en altitud, tranquilamente, antes de lanzarse.
Por ello, el alcohol no está tampoco recomendado claramente los primeros días.
En caso de necesidad, los buenos hoteles tienen siempre a disposición de los clientes un balón de oxígeno. Si el malestar persiste es mejor consultar a un médico.
La trepadores que realizan una ascensión a pesar de la aparición de estos síntomas se exponen a complicaciones cerebrales o pulmonares, potencialmente mortales.
- Edema cerebral: Se manifiesta por dolores de cabeza severos y persistentes (más allá de los tres primeros días que forman parte del ciclo normal de los primeros síntomas), desórdenes del equilibrio, vómitos, apatía creciente, inconsistencias, pudiendo llegar hasta la pérdida de conocimiento y la muerte.
- Edema pulmonar de alta altitud. Las primeras manifestaciones son la tos seca y la disminución de los resultados físicos. Es primordial hacer el diagnóstico sin demora.
Paradójicamente, el Mal Agudo de las Montañas (MAM) afecta con más frecuencia a los jóvenes trepadores o excursionistas... las personas de edad madura que tienen sin duda más conciencia de sus límites, se exponen menos a esfuerzos físicos imprudentes.
Actualmente, no existe examen previo para detectar la propensión a un MAM. Sin embargo, alguno que haya ya desarrollado un MAM o edema pulmonar tiene más riesgos de repetirlo. Es preciso a pesar de todo añadir que estos casos extremos son relativamente raros.
No se trata pues de alarmar sino solamente de prevenir.
Si viaja con los servicios de una agencia de viajes, las personas competentes que lo acompañan están en condiciones de prever un posible caso de MAM y proceder a los gestos elementales para evitar una agravación de los síntomas.
Si viaja solo, se le recomienda tener cuidado y en caso de duda consultar a un médico.
En lo que se refiere a los treks y a las ascensiones, lo mejor es tomar los servicios de especialistas para evitar todo problema durante la estadía.
NOTA: Se desaconseja totalmente tomar somníferos durante una estadía en altitud. Existen tratamientos tipo Diamox (que son diuréticos y que dan buenos resultados como tratamiento del mal de la altitud). Es mejor sin embargo en todos los casos consultar a un médico, porque este medicamento puede tener efectos secundarios.











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